8/24/2007

Los exámenes de los huesos son rentables para los adultos mayores. 7 de agosto de 2007


Estudio halla que los hombres más jóvenes que han sufrido una fractura también se beneficiarían


MARTES 7 de agosto (HealthDay News/Dr. Tango) -- Las pruebas de densidad mineral ósea para la osteoporosis son rutinarias para las mujeres mayores, aunque un estudio reciente halla que también podrían ser rentables para ciertos grupos de hombres mayores de 65.
Una de las primeras evaluaciones de calidad de los costos y beneficios de estas pruebas para los hombres halla que todos los mayores de 80 se beneficiarían de la prueba, así como los de 65 y más que ya han sufrido una fractura.
"La cantidad de dinero que hay que gastar, en comparación con la calidad de vida que se logra para este subconjunto de hombres, es razonablemente rentable para la sociedad", aseguró el Dr. John Schousboe, investigador líder, de servicios de salud Park Nicollet de Miniápolis.
Su equipo publicó los hallazgos en la edición del 8 de agosto del Journal of the American Medical Association.
Los expertos aseguran que el público estadounidense durante mucho tiempo ha tenido un concepto errado de la osteoporosis como si fuera una amenaza sólo para las mujeres.
"Los datos actuales indican que uno de cada cuatro hombres caucásicos sufrirían de una fractura relacionada con la osteoporosis en algún momento de sus vidas, en comparación con una de cada dos mujeres", aseguró la Dra. Felicia Cosman, profesora asociada de medicina de la Universidad de Columbia y especialista en osteoporosis del Hospital Helen Hayes de West Haverstraw, Nueva York.
"Así, es la mitad de común [en los hombres], aunque obviamente sigue siendo muy común", aseguró Cosman, quien no participó en el estudio.
Anotó que las fracturas no sólo incapacitan a los estadounidenses mayores sino que también podrían ser mortales. "Sabemos que hasta el 20 por ciento de las personas en realidad morirán durante el año siguiente a una fractura de cadera", aseguró Cosman. "Esto se debe a una combinación de factores relacionados con la cirugía, relacionados con la inmovilización de la hospitalización, de complicaciones agudas de la fractura en sí, como embolia pulmonar".
De hecho, según los expertos, es más probable que los hombres mueran de complicaciones causadas por fracturas que las mujeres. Aún así, ninguna asociación médica importante ha salido a abogar por las pruebas de densidad ósea regulares para los hombres mayores. "La U.S. Preventative Services Task Force y su contraparte canadiense no han dicho nada al respecto, no han visto información que les estimule a hablar", comentó Schousboe.
El estudio de su equipo es un paso hacia suministrar esa información. A partir de información existente sobre la salud ósea de los hombres, los investigadores usaron una simulación computarizada para estimar el costo y el beneficio de toda la vida de las pruebas de densidad ósea, además de cinco años de terapia farmacológica de seguimiento (si se justifica) para hombres de raza blanca de 65, 70, 75, 80 y 85 años de edad que tengan o no antecedentes de fracturas.
Las pruebas muestran que los índices de osteoporosis de los huesos del cuello aumentaron con la edad en los hombres, del 14.5 de los hombres de 65 al 34 por ciento de los de 85. Los investigadores hallaron que los hombres que tienen osteoporosis también fueron más propensos a las fracturas que los que no tenían esta afección de los huesos.
El estudio halló que hacerse una prueba de densidad ósea y luego continuar con tratamiento farmacológico sí redujo significativamente la incidencia de fracturas en los hombres.
Aún así, los investigadores informaron que no se halló que las pruebas óseas fueran rentables en toda la cohorte de hombres mayores de 65, en particular en los que no tenían antecedentes de fracturas.
Sin embargo, este método logrará recompensas para los dos subgrupos, los hombres mayores de 80 y los mayores de 65 que hayan tenido una fractura previa.
"Un ejemplo que daría lugar a una rentabilidad similar sería tratar la hipertensión entre leve y moderada con antihipertensivos genéricos", señaló Schousboe.
El costo de la osteoporosis, calculado en $82, y la terapia farmacológica para los hombres en riesgo "resulta superado en cierto grado por el costo de las fracturas y su tratamiento que se ahorra", explicó.
Schousboe espera que la información suscite debate entre los expertos sobre las virtudes de recomendar un escáner de los huesos en hombres mayores. "Nos parece que es un buen primer paso"; dijo.
Por su parte, Cosman estuvo de acuerdo en que los hombres, al igual que las mujeres, necesitan cuidar mejor de sus huesos.
"Esta recomendación es muy similar a la que le damos a las mujeres", sostuvo. Fumar, así como beber en exceso, puede afectar los huesos, por lo que dejar estos dos vicios es un buen primer paso, dijo. "También queremos concentrarnos en la mejor nutrición para la salud ósea, que incluya muchas frutas y verduras, proteínas adecuadas y, por supuesto, una dieta rica en calcio y vitamina D".
El ejercicio, tanto de soporte de peso y mejoramiento del equilibrio, también es clave para fortalecer los huesos envejecientes y evitar caídas peligrosas, agregó Cosman. "Todos estos factores reducirán las probabilidades de sufrir de fracturas relacionadas con la osteoporosis", dijo.

La histerectomía no favorecería las fracturas osteoporóticas. 7 de agosto de 2007


NUEVA YORK (Reuters Health) - La histerectomía con extirpación de los ovarios no genera gran riesgo a largo plazo de sufrir fracturas por osteoporosis, señaló un estudio publicado en la revista médica Fertility and Sterility.
La osteoporosis es un problema frecuente en las mujeres mayores, cuando se reducen los niveles de estrógeno durante la menopausia. Por ello, extirpar el útero y los ovarios, que producen estrógeno, aumentaría el riesgo de desarrollar osteoporosis y fracturas.
Para investigar el tema, el equipo dirigido por el doctor L. Joseph Melton, de la Escuela de Medicina de la Clínica Mayo, en Rochester, Minnesota, comparó a 9.258 mujeres del condado de Olmstead que se sometieron a una histerectomía entre 1965 y el 2002, con una cantidad igual de mujeres sin la intervención.
De las 9.258 histerectomías, 6.353 (el 69 por ciento) se realizaron como procedimiento único y 2.905 (el 31 por ciento), combinadas con otra cirugía.
La histerectomía única o combinada con extirpación ovárica no elevó el riesgo de fracturas óseas osteoporóticas.
No obstante, la histerectomía mostró relación con un mayor riesgo de fracturas generales. Esto se debería a que el motivo de la intervención, como puede ser el cáncer uterino, está asociado con un mayor riesgo para la salud, no así la histerectomía en sí, señalaron los autores.
Los investigadores hallaron también que el prolapso uterino, una condición en la que el útero se expande dentro de la vagina, aumentó el riesgo de fracturas por osteoporosis.
"Los resultados indican que ese tipo de fracturas no son un problema significativo para la mayoría de las mujeres a las que se les realiza una histerectomía, se extirpen o no los ovarios", concluyeron los investigadores.
El equipo agregó que la relación del problema óseo con el prolapso uterino "exige más atención".

8/17/2007

Suplementos de genisteína y densidad ósea. 17 de julio de 2007


Suplementos de genisteína, un compuesto de soja, pueden aumentar la masa ósea tras la menopausia, según sugiere un estudio de la Università degli estudi di Messina (Italia), publicando en “Annals of Internal Medicine”.
Los autores hallaron que una combinación de genisteína, calcio y vitamina D protegió mejor la densidad ósea de las mujeres posmenopáusicas que sólo calcio y vitamina D. De hecho, las mujeres que tomaron el compuesto de soja tuvieron un aumento leve de la densidad ósea en dos años, contra una pequeña disminución en las mujeres que sólo tomaron calcio y vitamina D.
Las participantes en el estudio tomaron 54 mg de genisteína por día, una cantidad equivalente a 8,8 litros de leche de soja o 3,6 kilos de tofu diarios. El estudio incluyó a 389 mujeres posmenopáusicas con una masa ósea por debajo de lo normal y que aún no se había transformado en osteoporosis.
Las mujeres tomaron aleatoriamente píldoras de genisteína o placebo (inactivas) todos los días durante dos años. Ambas píldoras contenían también 500 mg de calcio y 400 UI de vitamina D.
A los dos años, estudios óseos de imagen mostraron que en las mujeres que tomaron genisteína aumentó la densidad ósea en la cadera y la base de la columna, mientras que las mujeres que recibieron placebo perdieron masa ósea.